¿Qué pasa si el modo en el que percibimos un problema es parte del problema?

Slavoj Zizek

 

Una creencia popular o colectiva aún bastante arraigada en la sociedad es la forma en cómo se perciben los conflictos emocionales, los síntomas corporales o de conducta sin motivos fisiológicos y los distintos tipos de problemáticas para socializar que una persona puede llegar a presentar a lo largo de su vida;

Todos estos conflictos son atribuidos a una "falla de carácter", lo que se refiere, a las características y cualidades que conforman la personalidad de alguien, por lo que la idea popular es que estos deben y tienen que ser resueltos por uno mismo en soledad, pues de lo contrario significaría que esta persona "no ha tenido la capacidad de resolverlos", lo que nos lleva a calificarla en un estatus de "falta", debilidad o insuficiencia, todos ellos conceptos negativos en nuestra sociedad.

Esta creencia es tan fuerte y está tan arraigada en el imaginario colectivo, que incluso cuando nosotros mismos nos encontramos en estas circunstancias tendemos a "medirnos con la misma vara", y a exigirnos igualmente la única forma de solución aceptable.

Hasta aquí nos podemos sentir tranquilos, estaremos cumpliendo con la norma y en muchos de los casos encontraremos que logramos salir a adelante por nosotros mismos. Pero que sucede cuando nos topamos con una situación en la que verdaderamente no contamos con las herramientas para resolverlo?

Contrario a lo que se cree, esto es lo más natural que existe, todos crecemos y aprendemos en diferentes circunstancias y es común quedar perplejo ante lo infinito de la experiencia humana, o bien aprender a resolver de formas que terminan siendo perjudiciales de distintas maneras para nosotros mismos. Es allí donde necesitamos cambiar el modo en que percibimos el problema.

Sigmund Freud, padre del psicoanálisis y notable neurólogo de su época, dijo una vez que "no hay nada más costoso que la enfermedad", refiriéndose también a los trastornos emocionales y psicológicos;

Esto debido a que las consecuencias que pueden llegar a tener las decisiones que tomamos cuando no podemos afrontar una situación pueden ser graves e incluso llegar a ser irreversibles.

Cambiar la forma en que percibimos el problema es desde ya empezar a resolverlo, si dejamos de verlo como algo en lo que no se puede solicitar apoyo y sobre lo cual se medirá nuestra validez como persona, y lo dimensionamos como una situación propia de nuestra condición humana, damos un paso adelante, solicitar apoyo profesional y acudir a psicoterapia es una oportunidad para conocerse mejor a uno mismo, y cambiar la forma en que percibimos nuestro mundo y con ello, encontrar en nosotros mismos los recursos y las soluciones necesarias para hacernos cargo y tomar las decisiones que haga falta, para mejorar nuestra vida.